Archivos Mensuales: junio 2007

SALUTACION AL CAMPUS ALTIPLANO DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE SAN LUÍS POTOSÍ

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Ahora que el Destino nos Alcanzó ya…

Parte 1                                              El Azote de los Magueyes

 

Una nueva era se está gestando en Matehuala: Se ha creado el Campus “ALTIPLANO” de la UASLP. Sea esto una modesta salutación a su Patronato.

 

Sin querer menospreciar en lo más mínimo los esfuerzos en materia cultural y educativa que en esta región han entregado otras instituciones, organismos, empresas públicas y privadas, debemos reconocer que solo una institución tecnológica o universitaria de la jerarquía de la UASLP podría atender el enorme rezago que padece la Ciudad de las Camelias en la formación profesional de jóvenes —y no tan jóvenes, en áreas técnico-científicas enfocadas a campos nuevos y específicos de la industria, cuya oferta pudiera estar próxima a surgir en esta región o en alguna otra del país. El Campus “ALTIPLANO” de la Universidad Autónoma de San Luís Potosí está a punto de abrir sus puertas a su generación pionera. Hace pocos meses, durante la ceremonia de fundación que culminó con la colocación de la primera piedra del Edificio Administrativo Universitario, el Gobernador del Estado, Marcelo de los Santos, expresó “…este por más de 25 años anhelado campus sin duda alguna detonará el desarrollo económico y social de la región…”  lo cual es nuestro deseo también.

 

Hoy, a modo de apéndice para la la inauguración de la nueva era universitaria matehualense, quiero rememorar los azares de cierta iniciativa, con objetivos similares, cuya intención en 1971 era crear en esta región una sucursal universitaria —extensiones o ramas de una institución de educación superior, hoy eufemísticamente campus- en Matehuala. Si bien es muy honroso hacer un sincero reconocimiento al Patronato promotor, por el éxito de sus gestiones, creo que resulta aleccionador saber también por qué razones no se logró esto hace 35 años.

 

Corría el convulso año de 1971. La Universidad Nacional Autónoma de México, no bien recuperada aún de su tragedia de 1968, intentaba normalizar sus actividades y poner en marcha los proyectos que se tenían planeados desde el sexenio anterior, el del presidente exterminador de estudiantes Gustavo Díaz Ordaz. Uno de tales proyectos era el de la expansión de su campus universitario de la Universidad nacional Autónoma de México, planeando la creación de extensiones —que ya no ampliaciones de la gigantesca Ciudad Universitaria, hacia puntos estratégicamente elegidos con base a la política gubernamental de esa época, que era la verdadera rectora de nuestra Universidad Nacional.

 

Entonces había un México donde promover o practicar la economía abierta y el libre mercado eran palabras prohibidas y actos que podían hasta ser motivo de severas sanciones por nuestras leyes, POR NUESTRAS LEYES MEXICANAS DE ESE ENTONCES.

 

El retraso tecnológico y científico afectaba ya a todas las áreas de vida nacional, desde los servicios médicos hasta la fabricación de tortillas. La UNAM decidió tomar la iniciativa y promover tres grandes innovaciones: La Universidad Abierta, Las Extensiones Universitarias y la introducción de modelos de enseñanza de alto rendimiento. Los patronatos resolvieron hacer sus proyectos de expansión basados en el supuesto de que el sector industrial sería el más beneficiado y por lo tanto podría ser el más interesado. Habría que comprobarlo. Esa fue la primera de varias tareas encargadas a un joven grupo de promotores que se dispersaron por todo el país, mejor dicho por aquellas regiones del país que habían sido seleccionadas por un comité precursor… Pero Matehuala y para acabar pronto, el Estado de San Luís Potosí ¡no figuraban en esa lista!

 

 

Ahora que el Destino nos Alcanzó ya…

Parte 2                                                El Azote de los Magueyes

 

Entre los años 1968 y 1976 el número de potosino de escasos recursos estudiando en la UNAM se redujo drásticamente. La UNAM y la Secretaría de Salubridad Pública suprimieron de tajo las becas a todos los estudiantes —tanto a los capitalinos como a los del interior del país, por “instrucciones precisas” de que fuera entonces Secretario de Gobernación y luego Presidente de la República, Luís Echeverría Álvarez, presunto asesino de estudiantes (¡No está aún agotado el proceso judicial del maldito!). Por lo anterior, en 1971 había menos de cinco potosinos cercanos al staff coordinador del proyecto y nadie con la jerarquía suficiente para interceder a favor de que se incluyera al estado de San Luís Potosí en los proyectos de expansión de la UNAM.

 

Para acabarla de amolar, no se encontraba -ni en la Facultad de Química del Alma Mater nacional ni en México, uno de nuestros matehualenses más destacados y reconocidos —desde entonces y ahora: el entonces solo Maestro en Ciencias Gabriel Siade Barquet quien se hallaba por entonces en la Universidad de Chicago, USA, como profesor visitante y donde pronto se doctoraría.

 

Siade Parquet, desde que era alumno de maestría en la División de Estudios Superiores de la Facultad de Química en la UNAM,  definió su profundo interés por el estudio físico-químico-fármaco- biológico e industrial de las cactáceas y otras plantas del semidesierto potosino. ¡Vaya que si hubiera sido de gran ayuda su presencia! Tal vez Matehuala hubiera figurado dentro del proyecto desde el principio. Pero para fortuna nuestra, dos potosinos que hacían su servicio social en la Facultad de Química lograron inscribir a dos regiones (Matehuala y Valles) en la dichosa

 

Encuesta Nacional de la UNAM sobre la posibilidad del desarrollo de investigación aplicada respaldada en inversión privada. Versión San Luís Potosí,

 

 

El cuestionario para el capítulo “Matehuala” tenía como objetivos:

 

a) Detectar necesidades de asesoría técnica sobre el estado del arte de la tecnología en los procesos clave de las empresas;

 

b) Detectar necesidades de asesoría técnica sobre el estado del arte en alternativas tecnológicas a los procesos nuevos y nuevos productos, primordialmente aquellos que pudiesen desplazar a los elaborados entonces en las empresas;

 

c) Promover el interés de los empresarios en la formación de técnicos y profesionistas especializados en los ramos que tuvieran relación directa con la operación, mantenimiento, administración o desarrollo tecnológico de sus empresas (lo relativo a otras ramas como serían la comercialización y la mercadotecnia formarían parte de un proyecto inmediato pero posterior);

 

d) Definir las formas con que la empresa encuestada estaría dispuesta a participar en el proyecto o si podría sumarse a la que la UNAM les propondría y

 

e) En caso de participar, cuántas personas por año estimaban serían inscritas

 

 

Una serie de parámetros serían obtenidos a través de análisis y evaluaciones planteadas desde los enfoques económicos, sociales y hasta políticos de los sitios previstos por el comité precursor. Los estudios relacionados con ellos serían realizados por grupos de especialistas en las áreas administrativas y de estudios superiores de las Facultades de la UNAM. Aquellos sitios que calificaran serían jerarquizados en función del mayor número de alumnos que fueran capaces de captar y de la capacidad de compromiso de las partes. Si todo marchaba bien, podrían entrar en servicio los primeros seis campus en un lapso de 6 a 12 meses, dependiendo de la ingeniería y del cumplimiento de los compromisos de las partes involucradas. Si ya por la UNAM no quedó ¿Por qué entonces Matehuala no logró contar con uno de esos campus?

 

 

 

Ahora que el Destino nos Alcanzó ya…

Parte 3 y final                                      El Azote de los Magueyes

 

Estamos en julio de 1971. —¡No puedo creer lo que pasó, maestro Ludlow! —protestaba el joven meritorio al postgrado mientras entregaba su informe de resultados de la Encuesta Nacional de la UNAM, versión San Luís Potosí…

 

¡Solamente respondieron dos entrevistados de Matehuala…! ¡…Solo dos de una senda lista de treinta y tres empresarios, comerciantes e industriales de todo el altiplano!… No me esperaba esto de personas a quienes desde niño me enseñaron que eran gente respetable, devota, caritativa y hasta…¡astutas en los negocios!

 

¡Estoy bien confundido, coordinador!… ¿Cómo es posible que cada mes instalen más plantas maquiladoras cerca o dentro de nuestras fronteras, capaciten y especialicen a tanta gente en labores y oficios nuevos, pero que nomás se aproveche de ellos su mano de obra ¿Y su experiencia? ¡A la basura!… … Y mientras… ¡Sentados en sus laureles nuestros dichosos empresarios, tragándose anzuelos de este vuelo:

 

a) la tecnología (de las maquiladoras), no es accesible o comprensible para los prietitos,

 

b) y que el compra de la materia prima y de la venta de los productos obtenidos en las maquiladoras son negocio exclusivo de los güeros?

 

¿Por qué carambas no les interesó el enterarse, participar y aprovechar respecto de esta oportunidad de oro y transformar su semidesierto potosino en un nicho productor de técnicos, científicos y en un polo de desarrollo e innovación tecnológicos?

 

¿Por qué no les cae el veinte de que viven en un engaño vil y no se percatan de que su mercado, clientes y negocios van a ser aniquilados por el mecanismo perverso del pez grande que se come al chico, pues las cosas fabricadas aquí por mexicanos en las maquiladoras por unos cuantos pesos, son las mismas que luego los “mexican curios” comprarán “del otro lado” en dólares para al final revenderlas o contrabandeadas aquí a cientos de pesos?… ¿y que de todo ese movimiento de lana, nada, ni un cinco pasará por la caja de ninguno de sus sagrados negocios en el altiplano?

 

Pues, si, amigos lectores, hace 35 años, por la indolencia y escasa visión de algunos empresarios escogidos por un lejano comité de la UNAM como de los más prestigiados empresarios del Altiplano Potosino, se perdió la oportunidad de haber atraído para ese espacio un centro de investigación y desarrollo técnico y científico.

 

Hace 35 años, solo dos empresarios matehualenses, del tipo empresario_comerciante más que del poderoso empresario_industrial, le dijeron sí a un proyecto de expansión universitaria, pero no hubo suficientes apostadores para realizarlo.

 

Solo dos empresarios, en todo el altiplano mostraron estar dispuestos a sumarse a los esfuerzos de una universidad nacional en crisis, en 1971.

 

Uno de ellos era un afamado comerciante en gran escala con una gran negociación por la calle de Juárez Sur, cerca de una placita llamada “de la leña”: Don Blas  Torres M., toda una institución en Matehuala como su empresa, sus hermanos, su familia, lo eran también. Este honrado y caritativo empresario estaría en la disposición de donar, a nombre de sus hermanos y familia, un local  o “un terrenito” para “poner la escuela de la Universidad”, si acaso el proyecto universitario resultara viable.

 

El otro entusiasta fue nada menos que un jovial director de periódico semanario de Matehuala (recuerde, estamos en 1971), político y de denuncia, de aquella especie de oposición HEROICA de entonces: Lorenzo Díaz García (el “Don Lencho” pronto se lo ganaría). No tan solo cumplió a cabalidad con la Encuesta de la UNAM sinó que además orientó al encuestador sobre detalles de orden económico y político regionales, para enfocar mejor los campos potenciales de investigación y desarrollo que serían propuestos a la UNAM. Su denuedo y probidad habrían sido una fortaleza en alguno de los comités o patronatos, si el proyecto universitario hubiese sobrevivido.

 

Ahora como hace 35 años, tenemos en las maquiladoras una muestra del rumbo que lleva la tecnología en los procesos industriales su mantenimiento y operación. Ayer instaladas distantes en las fronteras del país, hoy, para bien de Matehuala y sus jóvenes, YA ESTAN UBICADAS AQUÍ, DENTRO DE NUESTRO MUNICIPIO.

 

Ahora como hace 35 años, tenemos la innovación tecnológica como base para acometer el mercado y competir contra lo obsoleto. Ayer debíamos esperar a que la tecnología moderna fuera desechada por los países que la crearon. Hoy existe tan denodada competencia entre ellos, que les resulta más saludable compartirla con nosotros. Apropiémonos este gran tesoro y hagámoslo evolucionar en ese hermoso Campus Altiplano. Hoy podemos empezar a aprender, luego conocer y enseguida comprender el valor de la ciencia y la tecnología… Y ENTONCES CREAR LO NUESTRO PROPIO.

 

Para terminar la primera serie de este artículo, permítanme resaltar un hecho anecdótico, casi bíblico:

 

Hace 35 años, dijimos, algunos importantes empresarios matehualenses dijeron que nó a un proyecto que pretendía su colaboración para realizar un centro de investigación y estudios universitarios; hoy, una nueva generación de empresarios, más joven e informada, que incluye a los descendientes de los negados aludidos arriba, DIJERON QUE SÍ A LA UASLP y estamos por presenciar la inauguración de los primeros cursos del Campus Altiplano, el arranque de sus instalaciones y el ingreso de la primera generación de Ingenieros Mecatrónicos y Químicos: ¡Salve Alma Mater!

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Cuando Veas las Barbas del Vecino Cortar, pon las de Victor Mendoza a Remojar.

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Cuando veas la barba de tu vecino cortar, pon la de Don Víctor Mendoza a remojar.

                                                                                 

Por El Azote de los Magueyes

 

Tal y como se esperaba y de acuerdo con todos los sondeos de opinión realizados previamente al día de las elecciones, el Partido Acción Nacional no las tenía todas consigo en las elecciones de Yucatán. Ello es también la conclusión de los observadores presentes allá por el partido blanquiazul así como los de su acérrimo contrincante, el PRI, quien pa’ pronto lanzó de emergencia a sus “camisas rojas” a convencer a cualquier costo a los votantes indecisos, estimados en cerca de 100 mil, poco menos del 10% del padrón electoral. Con ello se alejarían de un resultado “tablas” que estaban pronosticando las encuestas y podrían aspirar a que cuando menos el 50% de esos “indecisos” les diera entre un 3 a 4 %  de superioridad en los resultados de la votación para gobernador.

 

Así que desde temprana hora de ayer 20 de mayo de 2007, las huestes azules y rojas se mantuvieron activas durante el domingo electoral. Cual parvadas de pájaro-carpinteros, unos mostrando su pecho rojo y los otros sus alas de plumaje azul, picotearon durante todo el domingo electoral al árbol del sufragio ciudadano, para cazar a cualquier clase de insectos, larvas y viejos gusanillos, —la plaga de votantes indecisos escondidos en su corteza, llevarlos en el buche y hacerlos votar por su candidatos. Todo parece indicar que les funcionó la estrategia.

 

Votó el 70% del padrón electoral de Yucatán, que serían alrededor de 850 mil yucatecas y yucatecos. Eligieron a un gobernador y mayoría de diputados priístas y tal vez una ligera mayoría en las presidencias municipales.

Gana la gubernatura Ivonne Ortega, una joven priísta de 34 años de edad. Pierde estrepitosamente el candidato del Presidente, el veterano panista Xavier Abreu. Se quedaron con cantidades marginales de votos, la ex-panista —emulación de el Gran Houdini, Ana Rosa Payán, el comediante Héctor Herrera, perredista por error y el ingenuo Jorge Lizcano, candidato de un partido-bisagra, Alternativa Socialdemócrata.

Al parecer, los partidos de izquierdistas no supieron evaluar como está dispersa la población ciudadana, ni acertaron en establecer una plataforma política que interesara a la población rural flotante, que ya no mira hacia el campo estéril si no hacia las empresas turísticas, fábricas y maquiladoras.

Por su parte, el partido todavía gobernante, no pudo mantener sus votantes “duros”, esos incondicionales que votan siempre por sus siglas -sean quien sean los candidatos escogidos- ante el comportamiento tendencioso de sus dirigentes locales y nacionales, quienes se quedaron sin un candidato conocido, surgido de sus huestes y sin alguna brújula orientadora. Entonces fueron fácil presa del embeleso del proyecto político del contrincante.

De acuerdo con el sociólogo Luciano Pascoe (*): “…Da la sensación de que es un mensaje para los partidos políticos y para toda la infraestructura que los rodea, empezando por las casas encuestadoras….y que demuestra un sentido reclamo hacia la conducta y actitud de ambas candidaturas. Es una calificación reprobatoria a una clase política que emplea el dinero para consolidar votos, que abusa de las campañas negras para desprestigiar al adversario, que inunda de plástico las calles y carreteras de ese estado; es una señal inequívoca de fastidio con lo que hoy son los procesos electorales: guerras mediáticas con escaso contenido y nula responsabilidad.”

Es un aviso a tiempo para los tercos dirigentes de los partidos que en Matehuala se han disputado el poder por generaciones…

 

Si bien en buena lid ya le ha ganado

en ocasiones varias el gallo giro al colorado,

no vaya a ser que por poner más atención

en las apuestas que’n la querencia del gallo,

se nos aparezca un gallero bien “mayo”,

de rojo-amarillo malvestido y sin educación

con un gallo güero, garzomiento y desplumado,

pero que aprovechará el descuido, el “muy mondao’.

 

Para más referencia, pregúntenle

al primer presidente municipal

de mentalidad perredista

¡VOTADO POR PANISTAS!

¡Don Víctor Mendoza!

¿Lo Chávez o no lo Chávez aún?