Archivos Mensuales: octubre 2006

LA SENCILLEZ, ES LA CLAVE. Parte I

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Sencillez, es la clave.

Parte I

 

Aunque trato de mantenerme actualizado (hasta donde humanamente puedo, claro) en estos días me he puesto a revisar los apuntes y algunos de los libros de consulta que conservo de cuando estudié mi carrera, solo para constatar cómo han evolucionado tanto la amplitud del panorama y la profundidad de enfoque que tienen ahora todas las materias que enseñan mi profesión en la universidad. Y casi estoy seguro, que esto ocurre en las demás carreras, cualquiera que sea su especialidad: una evolución en los recursos y medios de enseñanza. Un enfoque más preciso y especialidades más acordes con el desarrollo de la tecnología.

Compare la tercera edición con la séptima, del Manual más utilizado por mis colegas y yo desde que estudiamos la carrera –conocido como “LA BIBLIA…”- se parecen muy poco.

Para entrar a este tema, revisé mis constancias de créditos escolares: Y recordé con nostalgia aquél último semestre del bachillerato y luego el primero de mi carrera. Una materia prioritaria para el área químico-biológica, “REGLA DE CÁLCULO y NOMOGRAMAS”, como parte de los cursos de matemáticas. Los alumnos actuales solo conocen a éstos últimos. ¿Qué tan importante es este aparato con nombre extraño?

Las reglas de cálculo, raros instrumentos para realizar operaciones con mayor velocidad y exactitud, fueron inventadas a principios del SIGLO XVII por un inglés, aunque su desarrollo se lo disputan a éste franceses y alemanes. Desde entonces hubo de dos tipos: las reglas de cálculo lineales, o “de regletas”, que eran un conjunto de reglas rectas con escalas en sus cantos, mismos que se hacían deslizar uno junto al canto de la otra; y las reglas de cálculo circulares o “continuas”, en donde las reglas eran sustituidas por circunferencias concéntricas, con el mismo objetivo: comparar valores en las escalas. Un valor era buscado en la escala de una de las regletas y el inicio de la escala de la otra regleta se ubicaba frente a dicho número. El resultado era leído, mediante el apuntador (un hilo, luego un cursor) en una tercera regleta, que se deslizaba sobre las primeras hasta encontrar el segundo valor o dato. El resultado estaría entonces frente a éste, en la escala de la otra regleta (la primera).

Su uso se mantuvo en secreto, pues ésta capacidad de resolver asuntos matemáticos, traía consigo un poderío invaluable para mantener el poder económico y otros intereses, tanto de su inventor y desarrolladores, como de los gobiernos que patrocinaban estos desarrollos. Temían pues, perder su supremacía, ante la eventualidad de que otro tuviera esa capacidad de CALCULAR.

Con el paso de los siglos, se dieron varios refinamientos, en la regla de cálculo. El hilo que se usaba para la lectura de resultados, fue sustituído por el cursor, inventado en el siglo XVIII. El instrumento fue siendo conocido y utilizado cada vez por más personas, cada vez menos elitistas, aunque seguía siendo un objeto de despacho residencial y nunca de campo. Este orden se fue invirtiendo conforme el mundo terminaba de ser descubierto y colonizado y nuevas naciones e industrias iban surgiendo. Y llegó un día, en el último cuarto del siglo XIX en que fue puesto a la disposición del público, en concesión o venta, mediante su respectiva cuota por regalías y “know how”.

Renace así la regla de cálculo moderna, al final del siglo XIX. Para entonces se le habrían hecho ajustes y variantes para usos menos escolásticos, como la carpintería, ciertos cálculos económicos y hasta demográficos. Pronto se agregarían escalas especiales, como algunas para uso militar (los grandes marinos la empleaban desde su invención). A finales de este siglo se agregaron escalas en ambas caras de las reglas. Por fin, en el siglo XX, ante la despiadada competencia industrial y comercial entre Europa (Inglaterra) y Estados Unidos de América, la regla de cálculo no pudo mantenerse más entre las élites de la tecnología y empezó a difundirse SU EMPLEO Y MANERA DE USARSE, por todo el mundo.

 

Fueron los precursores de la ingeniería mecánica, civil y química, quienes aportaron las versiones definitivas de éstas reglas. Recientemente por biólogos y médicos, han hecho lo propio, pues las siguen empleando para sus experimentos y pacientes.

Desde que comenzó su venta al público se vendieron con su respectivo instructivo que detallaba su manejo… como luego pasaría, setenta años después, con los compradores de las valiosas y entonces algo costosas CALCULADORAS ELECTRÓNICAS DE BOLSILLO… y más tarde con los de las computadoras personales…  y ahora, con los que adquieren un celular, consola de audio portátil, etc., etc.

Los nomogramas, herramientas impresas para obtener la solución gráfica de cálculos de toda índole. Era simple su manejo: tan solo acomodar una regleta sobre ciertos puntos de partida en una hoja con ciertas líneas que tenían escalas en unidades de medición ya establecidas. Era y es tan sencillo su manejo y tan rápido su resultado, que estábamos los novatos tentados a dudar de ellos, pues para nuestras mentalidades lógicas, con poca experiencia, esa espantosa sencillez era contraria a la complejidad de los procesos que de tal manera calculábamos.

Y a propósito de estos procesos: cuando pensamos en TODO lo que con estas simples herramientas de cálculo hizo el hombre desde su invención, no dejan de inspirarnos respeto y admiración los precursores de tantas maravillas. Nada más anote en estos logros:

 

-Todo el desarrollo de la química y física modernas y las tecnologías modernas, sus hijas de crianza: todas las ingenierías terrenas, marítimas y del espacio.

-Todos los problemas teóricos en la etapa de diseño, construcción, u operación; o bien en las de producción, administración y hasta su venta o uso de todos los inventos modernos.

-Todas las grandes obras de la humanidad modernas: se trate de la Torre Eiffel o la Torre Latinoamericana; del puente Golden Gate o de la Red del Metro de París; de los “Cañones de Navarone” o de los aviones “Mosquito”.

Pero todo evoluciona y después de casi 100 años desde su aparición pública de las reglas de cálculo, llegó su fin como instrumento de uso casi universal y apareció la calculadora de bolsillo a desplazarla para siempre.

La calculadora de bolsillo es, de nuevo, es el producto del refinamiento y evolución de las máquinas de cálculo, desde el ábaco, cuya fecha de su invención no es conocida, de tan antigua que es.

 

En el siglo XVII, casi en la misma época en que surgió la primera regla de cálculo, se inventó la primera máquina de calcular, instrumentos mecánicos cuyos movimientos y desplazamientos de engranes, eslabones, palancas y hasta de poleas, producían un resultado que era leído en una escala o tabla. Estas máquinas tuvieron sus refinamientos en diseño, pero prácticamente ninguno en lo que respecta a la capacidad de resolver problemas matemáticos puros o científicos. Su utilidad, entonces, resultaba limitada y costosa, pero de todas formas, muy útil para el grado de complejidad que las ciencias y técnicas enfrentaban hasta entonces. Desde el segundo cuarto del siglo  XX, empezó a desarrollarse un nuevo diseño de máquina, con menos mecánica, más electrónica. Esto no fue un simple refinamiento de un invento, fue una auténtica recreación de la máquina de cálculo. Más sencilla, rápida, capaz y costosa, como lo fueron al principio cada uno de los refinamientos de las versiones anteriores.

Después de la Segunda Guerra Mundial vió la luz la primera máquina computadora electrónica y digital. A partir de las siguientes décadas, desde entonces, estas máquinas fueron evolucionando, cada vez más pequeñas, simples de manejo, complejas en su construcción y más rápidas y capaces, pero que cada vez podían ser manejadas por personas menos eruditas, menos elitistas y menos asociadas al conocimiento de sus constructores. Pero nada se vislumbraba en el horizonte capaz de competir con el bajo costo, uso sencillo y común de la regla de cálculo. Todas las máquinas fueron al principio grandes, luego medianas y al fin del tamaño de un cuarto pequeño de oficina, pero nada parecido a algo que se pudiera llevar en el bolsillo o maleta, y manejado por alguien con cero conocimientos de electrónica y cibernética.

Pero, de cualquier forma, se seguía cumpliendo este perfil de comportamiento de los inventos, más sencillos de operar, más complejos de fabricar, más capaces y veloces. Este patrón ha resultado un modelo que persiguen todos, sino la mayoría de los inventores actuales.

Llegó pues el año de 1977. Después de múltiples versiones de calculadoras de mano aritméticas (solo resolvían las cuatro operaciones básicas de las matemáticas) y  científicas (capaces de resolver ciertas funciones trigonométricas), apareció la calculadora matemática electrónica, la Texas Instrument TI-30 con un costo más bajo que la mejor regla de cálculo de la época. Poco a poco este instrumento perdió vigencia y dejó al fin de ser fabricado para uso escolar o técnico. Las calculadoras de bolsillo continúan mejorando y aumentando capacidad y velocidad. Y en la actualidad ya existen muchos tipos de computadoras portátiles y de bolsillo.

Pero, la computadora electrónica para empresas e instituciones también ha continuado su evolución y desarrollo. Su producto regio, la computadora personal y los grandes monstruos cibernéticos, también subsisten, pero ahora ya no es un requisito que estén integrados en un solo mueble. Su producto regio, la computadora personal y los grandes monstruos cibernéticos, subsisten a la fecha sin ser desplazados todavía por un invento mejor. Continúan, pues, integrándose a nuevos campos y nuevas necesidades de la sociedad.

En este mundo electrónico, se suceden épocas con oleadas tremendas de integración y luego de diversificación en el uso de sus maravillas. Por lo pronto, ya no es necesario tener un solo aparato de éstos para hacer solo una cosa. Y ya no necesitan estar físicamente frente a frente con el usuario, otros usuarios  o con otros aparatos, sino que pueden estar entrelazados a través de una red de electrónica virtual (esto es, invisible para los sentidos) de comunicación e intercomunicación tan extensa, dispersa y eficaz como sea necesario o conveniente.

Quiero agregar solo esto: con el uso de la regla de cálculo y a mano o por medio de las máquinas calculadoras mecánicas analógicas, el ser humano fue capaz de desarrollar todas y cada una de las técnicas, disciplinas y ramas en las artes, ciencias y tecnología desde 1600 hasta 1940.

Haciendo ‘cuentas a mano’ o con guijarros, luego con cuentas atadas a cuerdas o con el ábaco; con tablas de contar y al fin con algoritmos (pasos bien definidos para llegar a un resultado) y cálculos auxiliados con la modesta pero valiosísima regla de cálculo (y desde hace cincuenta años con la portentosa computadora  electrónica los seres humanos hemos podido medir y luego calcular todo lo construido y ejecutado por el hombre desde que surgió en su mente la conciencia y se desarrolló su inteligencia.

Nos encontramos otra vez con el mismo patrón: Todo tiende a ser más económico, con mayores capacidades y mucho más complejo de fabricar. Pero sobre todo, está dirigido a ser usado por personas cada vez más sencillas, con poco o ningún conocimiento de cómo funciona por dentro la máquina y que por lo pronto solo quieren resolver su tarea escolar. Tal vez mañana su deseo sea ir a Marte, para entonces, buscará un instrumento que sea sencillo, barato y capaz. Y ténganlo por seguro que tal aparato YA EXISTIRÁ.

MENSAJES DE ERROR TRADUCIDOS AL MEXPAÑOL.

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Traducción de mensajes de error

del Idioma-Maquinal al Mexpañol.

 

– 400 Bad request: Dímelo con flores.

– 401 Unathorized: Estoy casada.

– 402 Payment required: Son 10.000 y la cama.

– 403 Forbidden/access required: ¡Zzzzas! (bofetón).

– 404 Not found: Me he quedado con las amigas.

– 405 Method not allowed: No, ¡por detrás NÓ!

– 406 Method not acceptable: …Y en la boca menos.

– 407 Proxy auth. Required: Lo tengo que hablar con mi madre.

– 408 Request timeout: ¿Sabes cuánto hace que no me llamas?

– 409 Conflict: ¿Y quién era esa?

– 410 Document removed: ¡Te acabo de cambiar por tu jefe!

– 411 Lenght required__?: ¿Es ésto a lo que llamabas “grande”?

– 412 Precondition failed: ¡Qué…! ¿No has traído condones?

– 413 Request entity too large: Eso no me va a caber ahí dentro.

– 414 Request url too large: Eso tampoco me va a caber ahí dentro.

– 415 Unsupported media type: A cuatro patas y sin Vaseline no me gusta.

– 500 Internal server error: Tengo la regla.

– 501 Not implemented: Nunca haría eso.

– 502 Bad gateway: Y por ahí, menos todavía.

– 503 Service unavailable: Me duele la cabeza.

Por último, éste, bastante largo:

– 504 Gateway timeout__? (Process time: 5 sec.

Available for the next user:

1hr 59 min 55 sec. and 100 GB minimum.):

¿Terminaste ya?

(Tiempo utilizado en el proceso: 5 seg.

Disponibles para el siguiente usuario:

1hr 59 min 55 sec. y 10 orgasmos mínimo)

CIRUGIA CEREBRAL LASER

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Había rebelión en el infierno por parte de los diablos menores. Gritaban:
– ¡Fuera Ulises Ruiz!
– ¡Bono sexenal, o paro infernal!
– ¡Fuera Ulises, ruín!
– ¡Bono sexenal, o paro infernal!
– ¡Fuera, gobierno infeliz!
– ¡Bono sexenal, o paro infernal!
 
 
Satanás ordenó a sus sirvientes:
 
– ¡Ya callen a esos cab#$%&!
– ¡Quítenles medio cerebro para que guarden silencio!
 

Los ejecutores hicieron lo ordenado, pero los rebeldes no se callaban, ahora gritaban:

 
 
– ¡Aeropuerto, no!
– Los campesinos queremos justicia y solución.
¡Aeropuerto, no!
– ¡Solución! ¡Solución! ¡Solución! ¡Solución! ¡Solución! ¡Solución! ¡Solución! ¡Solución!
 
 
 
 
Satanás, que ya estaba hasta la m4dR3, volvió a ordenar a los ejecutores:
 
 
¡Ching$%&# madr#$!
¡Quítenles la otra mitad de cerebro para ver si así se callan!
 

Ahora, ya sin cerebro, comenzaron a gritar:

 
 
– ¡No queremos presidentes con apellido extranjero!
– ¡Ni Fox, ni Jackson, ni Mahbub Murrays!
 
 
MARCELO HEBRA CASADON
¡SERÁ PRESIDENTE!
 
-¡VOTO X VOTO! ¡CASILLA X CASILLA! ¡VOTO X VOTO! ¡CASILLA X CASILLA!
¡VOTO X VOTO! ¡CASILLA X CASILLA!